Llegamos a casa, hace calor, cogemos el mando del aire acondicionado y lo bajamos al mínimo (16ºC) esperando que la temperatura baje más rápido. Sin embargo, con este gesto lo que hacemos realmente no es conseguir que baje la temperatura más rápido, sino provocar un aumento del consumo necesario del equipo y que este, no sea capaz de extraer menos calor cuanto a más bajas temperaturas trabaje.
1. Cuando la percepción engaña: el caso de los armarios eléctricos
En planta, esta práctica suele ser habitual con los refrigeradores para armarios eléctricos. Un operario, actuando como termómetro al tocar el armario o el aire de salida, puede pensar que el refrigerador no enfría suficiente. Basándose en esta percepción, puede modificar el set point y ajustarlo a 20 o 25 °C para que "enfríe más" o para alcanzar una temperatura adecuada para dejar el tupper (sí, es un caso real).
2. ¿Qué ocurre cuando se reduce demasiado el set point?
Al disminuir la temperatura de consigna sin que exista una necesidad real, el refrigerador trabaja en condiciones menos eficientes.
Las consecuencias son:
Mayor consumo energético.
Más horas de funcionamiento.
Menor vida útil de los componentes.
Dificultades para mantener la temperatura cuando aumentan la temperatura ambiente y la disipación térmica interna.
Incremento progresivo de la temperatura interior hasta alcanzar su punto de estabilización, normalmente alrededor de 35 °C, siempre que el equipo haya sido correctamente dimensionado.
3. El impacto en el rendimiento frigorífico
En Rittal ofrecemos una herramienta disponible en la página web de cada equipo que permite modificar parámetros como la temperatura ambiente y el set point para conocer la potencia frigorífica real en cada condición de trabajo.
Por ejemplo, el equipo 3487930 (ya con el gas R-1234yf conforme al reglamento F-Gas):
Con una temperatura ambiente de 35°C y un set point de 35°C, el equipo proporciona una capacidad frigorífica de aproximadamente 2,6 kW (según DIN EN 14511).
Modificando los datos de la temperatura de set point a 20ºC, como comentábamos anteriormente, el equipo reduce su capacidad frigorífica disponible a 1441 W.
Esto supone una disminución de un 45% en el rendimiento aproximadamente, además del incremento asociado de consumo energético y horas de funcionamiento.
4. La importancia de mantener un set point adecuado
Como vemos, un set point más bajo no significa necesariamente una mayor capacidad de refrigeración. De hecho, puede provocar exactamente lo contrario: menos rendimiento, más consumo y un mayor desgaste del equipo.
Por ello, la temperatura de consigna debe definirse en función de las condiciones reales de trabajo y del dimensionamiento térmico de la instalación.
Conclusión
Revisar periódicamente los set points de los refrigeradores para armarios eléctricos puede ayudar a mejorar la eficiencia energética, aumentar la disponibilidad de los equipos y prolongar su vida útil.
Porque en climatización industrial, igual que en el aire acondicionado doméstico, bajar más la temperatura no significa enfriar mejor.
Así que, ¡es hora de revisar los set points de planta!